
El lipedema es una enfermedad crónica que provoca una acumulación anormal y desproporcionada de tejido adiposo. Afecta principalmente a las piernas y, en algunos casos, también a los brazos. Se presenta casi exclusivamente en mujeres y suele aparecer o agravarse durante etapas asociadas a cambios hormonales, como la pubertad, el embarazo o la menopausia. También puede existir una predisposición familiar.
No debe confundirse con la obesidad, la celulitis o el linfedema
Aunque su manifestación más visible es el aumento desproporcionado del volumen de las extremidades, también puede provocar dolor, sensibilidad al tacto, sensación de pesadez y facilidad para la aparición de hematomas.
En los últimos años, el lipedema ha adquirido una mayor visibilidad gracias a las redes sociales y a la divulgación realizada por pacientes y profesionales sanitarios. Esto ha permitido que muchas mujeres reconozcan síntomas con los que llevaban años conviviendo y soliciten una valoración médica.
Sin embargo, identificarse con algunos de los síntomas que aparecen en Internet no significa necesariamente padecer lipedema. El diagnóstico debe realizarlo siempre un profesional sanitario.
¿Qué especialista diagnostica el lipedema?
Ante la sospecha de lipedema, uno de los especialistas que puede realizar la valoración es el médico de Angiología y Cirugía Vascular, debido a su conocimiento del sistema vascular y linfático.
No obstante, el diagnóstico y el tratamiento pueden requerir la participación de diferentes especialidades, como medicina interna, dermatología, rehabilitación, endocrinología o cirugía plástica, dependiendo de los síntomas y de las necesidades de cada paciente.
Actualmente no existe una única prueba que confirme por sí sola el lipedema. El diagnóstico suele basarse en la historia clínica, los síntomas y la exploración física. El profesional también deberá descartar otras posibles causas del aumento de volumen o del dolor en las extremidades.
Una vez realizada la valoración, podrá determinar el grado de afectación y recomendar el tratamiento más adecuado para cada caso.
Este contenido tiene carácter informativo y no sustituye la valoración ni el diagnóstico de un profesional sanitario.